La primera vez que se empleó los términos «huella de carbono» o «sustentabilidad» para el sector empresarial en Bolivia fue en la década los años 90. Hoy, casi 30 años más tarde, son cada vez más las iniciativas que ofertan productos y/o servicios ecológicos, respondiendo a las demandas de una nueva generación de clientes que prefieren adquirir bienes biodegradables, «cruelty free» y «ecofriendly»